El Círculo Psicoanalítico Mexicano A.C. es una asociación, que se dedica a la difusión del psicoanálisis a través de diversas actividades.
Es miembro de la Federación Internacional de Círculos de Psicología profunda, fundada por Igor Alexander Caruso. Esta pertenencia, por voluntad tanto de su fundador como de los Círculos Confederados no implica dependencia administrativa ni doctrinal alguna, garantizando en cambio la autonomía de sus miembros. Para nosotros es un vínculo de solidaridad con otros psicoanalistas comprometidos en la misma tarea crítica de la que dieron testimonio Igor Caruso y Armando Suárez, fundador del Círculo Psicoanalítico Mexicano y es una expresión de nuestra vocación plural.
En los Estatutos del Acta Constitutiva (1974) se hace mención a esto en la pagina dos: "Asociación Civil, cuyo fin común no tendrá carácter preponderantemente económico, de acuerdo con el Código Civil del Distrito y Territorios Federales, bajo la denominación CÍRCULO PSICOANALÍTICO MEXICANO, A.C., cuyo objeto será: a) La investigación, docencia y difusión de la Psicología Profunda ".
SOBRE EL FUNCIONAMIENTO:
Para la realización de las diversas tareas que nos permiten cumplir estos propósitos, el C.P.M. se conforma en diferentes espacios con tareas diversas, pero que en común pretenden constituir programas de trabajo y reflexión sobre el mismo. Cada una de las personas que conformamos esta asociación nos insertamos desde las diferentes modalidades de pertenencia (membresías) en un trabajo que va incorporando las aportaciones de cada uno, teniendo como marco de trabajo los objetivos de la Asociación.
La Asamblea de Miembros Activos es la instancia sobre la que recae la responsabilidad de preservar los objetivos y definir el quehacer de la institución. De ella se conforman las comisiones de trabajo que, además, vehiculizan e incorporan las aportaciones de la comunidad que juzgue pertinentes. El trabajo se realiza mediante Comisiones y cada una es la responsable de llevar a cabo las tareas que se ha propuesto realizar previa aprobación de la Asamblea de Miembros Activos. En los diferentes momentos de su historia las más constantes han sido:
- La Comisión de la Propuesta de Formación.
Quien tiene a su cargo el Instituto de Formación "Armando Suárez", así llamado en memoria y homenaje de quien fuera uno de los miembros fundadores del C.P.M.
- La Comisión de Seguimiento de la Formación.
Encargada de hacer el seguimiento de los formandos y de ofrecerles opciones a los diversos problemas que vayan enfrentando durante su formación.
- La Comisión de Difusión del Psicoanálisis.
Que se encarga de la realización de otros eventos académicos y culturales de difusión del psicoanálisis.
- La Comisión Editorial.
- La Comisión de la Red Clínica.
Encargada de la organización y coordinación de los servicios a la comunidad.
- La Comisión del Cine Club-Debate.
Dedicada, desde hace varios años, a la organización de este evento que actualmente se lleva a cabo en el Centro Cultural Jesús Reyes Heroles, los días sábados.
- Comisiones para proyectos de tiempo definido.
Encuentros, Simposiums, Psicoanalistas que realizan su labor en otros países.
SOBRE LA PERTENENCIA:
Existen tres tipos de membresías en la Asociación:
Son Miembros Activos, aquellas personas que como el nombre lo indica son responsables y participan activamente en las diversas actividades de la Asociación. Para acceder a esta categoría se requiere ser propuesto por dos miembros activos y recibir el voto aprobatorio de un mínimo del 75% de los Miembros Activos, previo análisis de su curriculum y de diversos documentos y consideraciones que los proponentes aporte.
Son Miembros Adherentes las personas que participan en los seminarios de formación del Instituto Armando Suárez y los psicoanalistas que conforman la Red Clínica del C.P.M. Para acceder a esta categoría se requiere cubrir los requisitos de admisión al Instituto de Formación, o, a la Red Clínica.
- Son Miembros Culturales las personas que participan eventualmente en las actividades de la asociación organizando o participando en eventos de tipo académico o cultural y cuyos objetivos estén dentro de los objetivos de la Asociación.
SOBRE EL INSTITUTO:
Todos los Institutos de Formación Psicoanalítica, desde el prototipo de Berlín fundado a instancias de Ferenczi, en 1919, han organizado la formación en torno a tres modalidades de transmisión del saber del psicoanálisis: la enseñanza teórica y clínica, la supervisión y el análisis didáctico.
La necesidad de estos tres pilares para sustentar toda formación psicoanalítica esta fuera de duda y el C.P.M. los considera imprescindibles.
De acuerdo con el espíritu de los Círculos de Psicología Profunda, el trabajo teórico no sigue una línea doctrinaria única. Los diferentes Planes de Estudio (anexos) muestran los ejes que, a lo largo de la existencia de nuestra asociación, han constituido los programas que se ofrecen: Lo fundamental lo ha constituido siempre la lectura y reflexión profunda de la obra de Freud como experiencia de redescubrimiento del inconsciente. Pero también nos hemos propuesto el acercamiento a las diversas corrientes contemporáneas que conforman el psicoanálisis actual. Así como el análisis de la inscripción del psicoanálisis en la cultura contemporánea. Incluir elementos de otras disciplinas que nos permitan comprender la cultura de nuestra época y analizar el papel y la dimensión social del psicoanálisis.
- Cabe aclarar que antes de la constitución del Círculo como Asociación Civil, Armando Suárez, quien era miembro del Círculo Vienés de Psicología Profunda, junto con otros analistas impartían seminarios en esta misma línea teórico-epistémica. De esos seminarios y de la necesidad de formalizar la formación como psicoanalistas de aquellos que asistían a los seminarios, surgieron los primeros planes de estudio y la necesidad de instituir el Círculo Psicoanalítico Mexicano como A.C.
- Los criterios para la acreditación de los seminarios han sido siempre: Contar con un 80% de asistencias al seminario y la elaboración de un trabajo escrito al finalizar el mismo que de cuenta de una reflexión personal con respecto a las temáticas trabajadas en el seminario.
- La duración de la propuesta de formación ha sido de entre cuatro y cinco años dependiendo de los diferentes planes de estudio, con la participación de tres a cinco seminarios o talleres por semestre, también de acuerdo al plan de estudios vigente.
- Los miembros adherentes pueden solicitar en cualquier momento de su formación una carta constancia de su participación en los mismos. Este es el único documento que se extiende por parte de la Asociación.
- También de acuerdo con la misma filosofía, queda claro para todos los miembros de la asociación que quien pretenda hacerse analista en el instituto de formación debe responsabilizarse de su propia formación y no delegarla en mecanismos de control institucional.
- Desde ahí, se concibe también el análisis y la supervisión (escucha de la escucha). Para el C.P.M. el análisis didáctico es aquel en que se analiza el deseo de ser analista. Consideramos que la institución como tal carece de medios para reconocer el carácter perverso o sublimado de ese deseo.
- Por eso y con el intento de disminuir algunos de los riesgos que desde la estructura institucional amenazan y con frecuencia logran, contaminar el psicoanálisis del analista con los efectos de la superposición de lugares institucionales, el C.P.M. desvincula de su Instituto, el psicoanálisis del analista en formación y libera con ello la elección de su analista.
- Lo que se hace es un seguimiento de los miembros del Instituto a través de la Comisión de Análisis, para conocer si el análisis del analista en formación, es llevado a cabo con psicoanalistas que hayan dado prueba de su formación y calidad profesional mediante su participación en seminarios, sus publicaciones, etc. y de reconocida legitimación ética en el ambiente profesional. Afortunadamente hoy en México existe suficiente número de psicoanalistas cualificados, de distintas procedencias y pertenencias para que quien asuma una formación ética pueda elegir libremente su analista.
- Sin embargo logros que implican una mayor libertad, no pueden estar exentos de una mayor responsabilidad. Así los efectos de esta práctica institucional, implica para la institución, la difícil tarea de moverse entre el control y el desentendimiento del análisis del analista, sin caer en ningún extremo. Para el miembro en formación implica mayor responsabilidad en la elección de su analista y saberse y asumirse (con el apoyo de la Comisión de Análisis) el responsable de la congruencia/incongruencia entre su formación teórico-clínica y su experiencia de análisis personal.
- El mismo criterio establecemos para la escucha de la escucha cuando los analistas en formación deciden comenzar su práctica clínica. Dentro de las propuestas de formación del Instituto han existido también diversas modalidades talleres de casos, donde en forma grupal se articula la teoría con la clínica y en donde el miembro en formación puede articular la supervisión individual y los conocimientos teórico- clínicos del Plan de estudios general. Tampoco el momento en que un miembro en formación decide ejercer la práctica clínica del psicoanálisis se define institucionalmente. Consideramos que justamente esta decisión es resultado de la triple formación en que se asienta la práctica del psicoanálisis.
SOBRE LOS REQUISITOS PARA INGRESAR AL INSTITUTO DE FORMACIÓN:
- Desde el punto de vista académico se requiere una licenciatura terminada.
- La participación en un curso propedéutico con duración de un semestre, que incluye la asistencia a diversas conferencias y el análisis y discusión en seminarios semanales, de temas diversos que constituyen un primer acercamiento a los temas y vicisitudes del psicoanálisis y también como oportunidad de un encuentro mas personal con todo lo que "ser psicoanalista" implica.
- Ser recomendado por tres miembros activos de la Asociación, con quién el aspirante debe de entrevistarse, previo a su inserción en cualquiera de los seminarios de la formación.
- Estar en psicoanálisis personal, o, al menos iniciarlo al mismo tiempo que se inicia la participación en los seminarios de formación.